25 de agosto de 2014

SENTIMIENTOS Y EMOCIONES



Desde hace unos meses a esta parte en casa han florecido un boom de emociones, además todas juntas y algunas a modo de rabietas y sentimientos encontrados, otras en cambio a modo de felicidad inmensa. Mi hija verbaliza todo lo cual es fácil a la hora de entender qué le está pasando por la cabeza y el porqué de algunos aptos.


Os pondré varios ejemplos:

En plena época de rabietas hay veces que es difícil para mí entender el porqué de ese comportamiento, cómo se siente y qué le hace sentir así.
Por eso, siempre la pido que me explique ‘qué te pasa?’ ‘estás enfadada?’,  ‘porqué estás enfadada?’,  ‘qué puede hacer mamá?’, ahí empezamos a intentar calmar esa rabieta, verbalizar las emociones y contener en algún caso la rabia y en otros acompañarla. Creo que  es importante enseñar a identificar emociones.
Aquí os hablo desde el punto de vista de las rabietas.

Pero otro ejemplo que es muy común y donde además no me gusta cómo le gestionan a veces los extraños es cuando los/as niños/as se hacen daño, en este caso mi hija.


Si se cae o se da un golpe la frasecita ‘venga arriba, no pasa nada’, ‘venga no llores que te pones fea, que no ha sido nada’. Le diríamos lo mismo a un señor de 70 años que tropieza con un bordillo y se cae en la acera ‘venga señor, que no pasa nada, no se queje que se pone feo’.

Pues no.

Si mi hija quiere llorar que llore, que para eso están las lágrimas, y nada de que no pasa nada porque sí ha pasado, se ha hecho daño, lastimado y necesita consuelo no quitarle hierro al asunto. Necesita mimos y que un adulto la ayude a ver la herida si la hay, curarla y sentir que ese adulto (madre o padre generalmente) le da la seguridad que necesita como menor que es.

Cuando la veo gritar, saltar,  diciendo  ‘yuju, qué bien’, me encanta saber qué siente y la pregunto ‘¿Estás contenta?’,  ‘qué ha pasado para que te pongas tan feliz?’

También me gusta que hablemos de la empatía (obviamente no con esta palabra) pero que sepa que los demás también sentimos, padecemos y disfrutamos.
El otro día debido a una mala noticia, me vio llorar desconsoladamente. Obviamente no voy a esconderme a llorar, yo misma buscaba el consuelo de mi pareja y mi hija, ella al verme preguntaba ‘qué te pasa?, estás triste?’, sin entrar en detalles le dije que ‘sí, que mamá estaba triste porque a una amiga le había pasado algo malo y me acaba de enterar’, se limitó a darme achuchones. Cuando  me calmé y pasaron unas horas me preguntó ‘estás triste, te ha dicho tu amiga una cosa triste?’, le dije que sí pero que ahora estaba un poco mejor.

Cuando ‘sufrimos’ ambas alguna rabieta o tenemos un conflicto, también le hago saber lo que yo siento. Si yo me enfado por algo que hace ella que no me parece bien, que lo comparto con ella y le da igual, le digo lo que siento ‘que yo también me he enfadado por tal cosa o por cual’.
Creo que es importante hablar con nuestros/as hijos/as, expresarle nuestros sentimientos, hacerles partícipes y ponerles nombre, visibilizarlos. También que ellos/as nos digan lo que sienten y padecen. Fomentar una comunicación bidireccional donde todas las personas aprendamos a expresarnos, a decir lo que nos gusta de lo que no,  lo que nos hacen sentir los actos del uno y del otro.


Qué opináis, soy partidiaria de expresar y no reprimir tanto para lo bueno como para lo malo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...